Protestar un domingo por la mañana
Fuimos muchos los que salimos hoy a la calle. Muchos los que comentamos que no entendemos por qué UGT y CCOO nos convocó un domingo… y por la mañana. La conversación que más escuché durante la marcha fue acerca de la inutilidad de concentrarse y protestar un domingo por la mañana. En Canarias con un agravante…los carnavales.
Que la reforma laboral es la crónica de una muerte más que anunciada a los derechos de los trabajadores y una barra libre para el empresariado lo sabe cualquiera que esté mínimamente informado. Que tenemos que echarnos a las calles a protestar también. Pero volvemos a lo mismo. Un domingo por la mañana. Los sindicatos convocantes se defienden diciendo que es sólo el principio y que en las próximas semanas tendrán lugar más protestas. Veremos.
El día 23 (23F sí) hay convocadas varias concentraciones (en Las Palmas Gran Canaria a las 19.00 horas en la Plaza de la Feria y en Santa Cruz de Tenerife a las 19.00 horas en la Plaza de la Candelaria) para protestar por lo mismo. Esta vez los convocantes son; Intersindical Canaria, IC / Frente Sindical Obrero de Canarias, FSOC / Comisiones de Base, Canarias, CO.BAS / Convergencia Sindical Canaria, CSC / Sindicato de Trabajadores/as de la Enseñanza Asamblearios Canarias, EA Canarias / Colectivo Independiente de Guaguas / Sindicato Trabajadores de la Once de Canarias, SITOCAN / Sindicato Obrero de los Puertos Canarios, SOPC / Confederación General del Trabajo, CGT / Confederación Nacional del Trabajo.CNT.
Aunque el objetivo de la convocatoria es el mismo, el hecho de que se haga un jueves a las siete de la tarde y no un domingo por la mañana habla por sí solo.
La respuesta ciudadana en Las Palmas de Gran Canaria hoy fue más que aceptable, espero que la del día 23 no se quede atrás. Y que el jueves veamos menos siglas y más personas.
*Fotos tomadas esta mañana por Alexis Ravelo.
La justicia de los valientes
A ustedes, que durante años han vertido insultos y mentiras; a ustedes, que por fin hoy han alcanzado su meta, conseguido su trofeo.
A todos ustedes les diré que jamás nos harán bajar la cabeza, que nunca derramaremos una sola lágrima por su culpa. No les daremos ese gusto.
Nos han tocado, pero no hundido; y lejos de hacernos perder la fe en esta sociedad nos han dado más fuerza para seguir luchando por un mundo en el que la Justicia sea auténtica, sin sectarismos, sin estar guiada por envidias; por acuerdos de pasillo.
Una Justicia que respeta a las víctimas, que aplica la ley sin miedo a las represalias. Una Justicia de verdad, en la que me han enseñado a creer desde que nací y que deseo que mi hija, que hoy corretea ajena a todo, conozca y aprenda a querer, a pesar de que ahora haya sido mermada. Un paso atrás que ustedes achacan a Baltasar pero que no es más que el reflejo de su propia condición.
Pero sobre todo, les deseo que este golpe, que ustedes han voceado desde hace años, no se vuelva en contra de nuestra sociedad, por las graves consecuencias que la jurisprudencia sembrada pueda tener.
Ustedes hoy brindarán con champán, pero nosotros lo haremos juntos, cada noche, porque sabemos que mi padre es inocente y que nuestra conciencia SÍ está tranquila.
Madrid, 9 de febrero de 2012
Son palabras de dolor, rabia e impotencia de María Garzón. Hija del juez Baltasar Garzón. Las escribió tras conocer la sentencia que condenaba a su padre a 11 años de inhabilitación por haber ordenado intervenir conversaciones mantenidas en prisión por acusados y abogados de la trama Gürtel. Palabras escritas desde las entrañas pero con mucha cabeza.
Se las dedica a todos aquellos que se dejaron la piel para conseguir que su padre saliera del juego en el que para algunos se ha convertido la justicia en este país.
Este país, por cierto, en el que los corruptos están en la calle, los valientes son condenados y se rescata a los bancos en vez de a las personas.
Dicho esto solo me queda decir que NI RESPETO, NI ACATO.
ASÍ NO.
Entre “caucus” anda el juego
Cuando leo noticias acerca de las primarias republicanas me vienen a la mente las películas norteamericanas sobre elecciones donde todo es tan artificial y engominado que acabas creyéndotelo.
Cualquiera que haya visto Primary Colours o El Candidato sabe de lo que estoy hablando. Trajes caros, biblias, tradición, patriotismo, banderas a tutiplén, amas de casa, delantales, tintes rubios y Dios bendiga a América.
Los candidatos republicanos a la presidencia comenzaron el martes su recorrido a la nominación final del partido con la celebración del tradicional “caucus” de Iowa.
Esas “reuniones de vecinos” divididas por distritos electorales, en las que se vota a mano alzada y con mucha discusión. Igual lo que copia una multinacional de telefonía en sus anuncios no es el movimiento 15m sino a los caucus, aunque pensándolo mejor, la Puerta del Sol les queda más cerca.
El discurso de los candidatos tiende hacia el radicalismo conservador, o como diríamos aquí, huele a alcanfor que tira pá atrás.
Uno de los candidatos, el gobernador de Texas, Rick Perry, en un anuncio televisivo, criticaba el hecho de que los homosexuales puedan ingresar en el Ejército. Mitt Romney se ha comprometido, si llega a la presidencia, a vetar el Dream Act, una ley que permite la legalización de estudiantes indocumentados, y ha prometido construir una valla más alta en la frontera.
Y si entramos en las promesas electorales sobre política exterior dan ganas de salir corriendo. Rick Santorum, uno de los candidatos del Tea Party, aseguró que estaría dispuesto a bombardear Irán si el país se negara a permitir la inspección de sus instalaciones nucleares.
El congresista Ron Paul y el exgobernador de Massachusetts Mitt Romney parten como favoritos. El último es el candidato que más dinero ha gastado (casi el doble de lo que se han gastado los demás). Sin embargo, entre los más conservadores del partido, su candidatura genera escepticismo, entre otras razones porque cuando era gobernador firmó una ley de reforma a la salud similar a la que promovió Obama años más tarde. Por Dios, ¡Cómo vamos a dejar que los pobres tengan acceso a la sanidad!
Uno de los elementos más discutidos sobre Romney es su religión. Es mormón, un hecho que no todos ven con buenos ojos pero que él defiende diciendo que sus creencias nada tienen que ver con la política. Y ésta es la parte que se ve. Lo que está sucediendo en los impecables despachos de estos señores es más bien una película de terror.
La cultura molesta
Cada vez lo tengo más claro. La cultura molesta. Un individuo que sabe cosas, que está informado y que ha tenido una buena formación y acceso a la cultura es claramente más peligroso que uno que vive en la inopia y que consume televisión basura al mismo ritmo que un norteamericano come hamburguesas.
Es así y siempre lo ha sido. El poder nunca se ha preocupado por esconder ese temor hacia la cultura. El último ejemplo lo encontramos en el Gobierno español. Ya no hay Ministerio de Cultura en España. Ahora tenemos una secretaría de estado que depende de educación, cultura y deporte. Y la dirección general del libro, archivos y bibliotecas ni está ni se le espera.
El libro pasa a depender de la Dirección General de Políticas e Industrias Culturales, mientras que archivos y bibliotecas se incorpora a la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales. No deja de tener su gracia, porque las bibliotecas toda la vida han estado llenas de libros, así que no entiendo por qué el libro está bajo la dirección general de políticas e industrias culturales y bibliotecas bajo la tutela de la dirección general de bellas artes y bienes culturales. A menos que lo que pretendan fomentar que los libros sean productos de consumo sin más. Alguien debería informarles de que hay vida más allá de los Best Sellers.
En Canarias ya pasamos por eso en 2010 cuando el gobierno de Paulino Rivero en una de sus remodelaciones decidió terminar con la dirección general del libro. Tenemos turismo, para qué leer. El gobierno dejó claro que leer es una pérdida de tiempo y además no da dinero, así que no interesa.
Los libros han sido los grandes maltratados en la historia, quemados, prohibidos, censurados… y ahora ninguneados. Y parece que esta peligrosa tendencia a pisotear la cultura no va a terminar.
Derecho a la información
Artículo 20.
Se reconocen y protegen los derechos:
a. A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b. A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c. A la libertad de cátedra.
d. A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La Ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
3. La Ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.
4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las Leyes que lo desarrollan y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.
5. Solo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.
Creo que está bien tener presente, ahora más que nunca, el artículo 20 de la Constitución española. En la batería de recortes que va a llevar a cabo el gobierno de Mariano Rajoy que conocimos el viernes pasado hubo uno del que no se ha hablado demasiado. El recorte de 200 millones de euros en el presupuesto de RTVE que equivale a casi un 20% de los ingresos previstos para este año. A día de hoy la corporación tiene comprometido el 80% del presupuesto
Algunos consejeros proponen recuperar la publicidad en TVE que desapareció de la pantalla hace ahora un año. También barajan la necesidad de vender derechos deportivos e incluso el cierre de algún canal. Recordemos que este año hay Juegos Olímpicos.
Puede que algunos de los valiosos periodistas con los que cuenta la corporación estén actualizando sus currículums o preparando su incorporación a la empresa más grande de este país, el INEM, o el servicio público de empleo, como se llama ahora. Sería una pena tener que volver al Ce Ce O O, a abrir informativos con argumentos a favor de una guerra o a la censura a la hora de hablar de protestas contra el gobierno.
Como afirma Iñaki Gabilondo en su libro El fin de una época
“El periodismo, no está en su mejor momento para dar cabida a la reflexión ni para tratar de actuar con justicia. La comunicación periodística está sobreviviendo como puede a un gran cambio tecnológico sumado a un gran pánico económico, y en el interior de las empresas, en lugar de concentrarse en la eficacia comunicativa, trabajan sencillamente haciendo sumas, restas, multiplicaciones y divisiones”.
Con este recorte presupuestario se está recortando nuestro derecho a la información.
Si continuamos por esta peligrosa senda pronto nos encontraremos con que la televisión se ha convertido en el patio de recreo de la derecha. Un patio, por cierto, muy poco divertido.
Curar la ignorancia
“Yo me sentía atraído sexualmente por los hombres. La gente me decía que yo había nacido así y que el pensamiento de cambiar era absolutamente inviable, y que terapéuticamente era además contraproducente. Yo pensaba: ¡Ni hablar! Cualquiera puede conseguir lo que anhela si tiene un ardiente deseo, elabora un buen plan, obtiene apoyo de otros, y se lanza decididamente por ello. Después, he podido aconsejar a muchos hombres, mujeres y adolescentes sobre cómo salir de la homosexualidad precisamente porque yo mismo me negué a escuchar a los que me decían: «Sé honrado contigo mismo: tú naciste así. Acéptalo». Yo me daba cuenta de que algo no iba bien, por más que a mí alrededor insistieran en que era lo más normal del mundo. Logré descubrir de dónde provenían los deseos que yo tenía hacia los de mi propio sexo, aprendí a curar aquellas heridas, y a dar cumplimiento a las necesidades que seguían insatisfechas desde mi infancia.”
Esto que acabo de leer es un fragmento de una entrevista a Richard Cohen. El terapéuta reparativo como él mismo se denomina cuyo objetivo en la vida es curar la homosexualidad. Actualmente Cohen vive en Washington con su familia, da conferencias, organiza seminarios sobre el tema, y establece tiendas para la venta de sus libros.
Cohen emplea una técnica llamada bioenergética. Según este experto, lanzando con fuerza una raqueta de tenis contra una almohada mientras gritas el nombre de una persona que te trae un recuerdo infantil doloroso. También emplea una terapia que incluye abrazos y palabras repetitivas positivas para intentar establecer una relación sana y no sexual que podría haber estado ausente durante la niñez.
En la misma entrevista el autor de, entre otros libros, “Comprender y sanar la homosexualidad.” Que él mismo califica como una guía para «vencedores». Un libro que hasta ayer podíamos encontrar en 3 grandes almacenes, el corte inglés, donde sí trabajan homosexuales pero nunca se ha visto un negro, en amazon y en la casa del libro. En concreto en la página web de el corte inglés el libro lo podíamos encontrar en la sección ética moral. Y en la página web de la casa del libro en la sección psicoanálisis. Por el increíble precio de 17 euros Cohen asegura que curará a los homosexuales.
El autor afirma que tiene la esperanza y por ello reza de que, a su tiempo, el estigma de la atracción hacia las personas del mismo sexo decaiga y prevalezca la comprensión. La comprensión prevaleció y estos grandes almacenes han retirado el libro de sus estanterías virtuales y no virtuales.
Si curar una enfermedad que no existe cuesta 17 euros, ¿cuánto costará curar la estupidez y la ignorancia?








